Os escribo para presentaros nuestra más sincera y amplia gratitud. Tanto Esther como yo estamos sumamente agradecidos por estos últimos ocho meses de convivencia con vosotros. De verdad desearía que de algún modo este escrito llegara a vuestras manos - o pantallas -, y aunque en un principio penséis que no lo entenderéis, no os preocupéis, Dios creó el Google Traductor para algo.
Gracias por tener la consideración de invitarnos a todas y cada una de vuestras cuatro fiestas semanales, sin tener que tomarnos la molestia de bajar a vuestro piso. Desde luego, y desde lo más profundo de nuestro ser, os agradecemos que las hagáis durar tanto para que podamos saciar nuestro interminable apetito musical. Por supuesto, os agradecemos también que compartáis con nosotros vuestro grave problema de insomnio. No os debéis avergonzar de este problema tan común. Entendemos que después de una noche de fiesta hasta las 5 de la mañana, no podáis dormir, y volváis a compartir con nosotros vuestras canciones favoritas, a las 7:30 de la mañana.
Sabemos lo duro que debe de ser tener que recoger todo después de una fiesta. Es muy considerado de vuestra parte que penséis en nuestra salud y que saquéis las bolsas de basura a la puerta y las dejéis allí de 3 a 4 días, obligándonos así, a tener que saltarlas cada vez que bajamos o subimos por las escaleras. Un poco de ejercicio no le viene mal a nadie, no?
Teniendo en cuenta la vida tan dura que tenéis, entendemos que utilicéis el patio comunitario para que vuestros perros se desahoguen y hagan sus necesidades. Viviendo en un primer piso como vivís - sin entresuelo -, debe de ser muy duro sacar los perros a la calle. Pero lo que más nos gusta de vuestro sistema, es que los perros están educados. Les abrís la puerta, ellos salen, hacen lo que deben y vuelven a casa, solos, sin necesidad de que los acompañéis.
Por otro lado, nos emociona vuestro elevado grado de ecología. Como no recogéis lo que vuestros preciosos e inodoros animales hacen, no malgastáis ni agua, ni ningún tipo de plástico que pueda perjudicar al medio ambiente. La naturaleza es muy sabia, y como estamos en Escocia, el tiempo hará su trabajo, y de paso el vuestro también.
Pero especialmente, os agradecemos que nos hayáis enseñado a ser humildes. Gracias por demostrarnos que, a pesar de estar viviendo en un piso en el centro de Edimburgo, de tener unos bafles que ni la productora de Madonna, y de no tener la suerte de encontrar trabajo - no entendemos el porqué -, se puede salir a la calle guitarra eléctrica en mano - con el cable de los amplificadores saliendo por la ventana incuido -, y poner un cestito en el suelo, para que la gente de buena fe del mundo os eche unas moneditas y podáis seguir financiando vuestras reuniones sociales.
Eternamente agradecidos,
Esther e Iban
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada